Twitts and stories

Hace años, viendo un documental de John Lennon, caché cómo detrás de él y Yoko los seguía a cada momento alguien con una cámara de video. Un goma, que sólo se dedicada a registrar sus vidas, sus idas a los programas de TV, grabaciones caseras, visitas de amigos, etc. Era principios de los 70, y todas esas grabaciones sirvieron para la película Imagine.

Al tiempo, leyendo una entrevista a Lennon, él comentaba que guardaba esos registros porque sabía que alguna vez servirían de algo. Su vida, su obra. Era cosa de darle sentido al soporte simplemente…

Y también recordé (siguiendo con la oda Beatle), que la primera vez que Mc.Cartney se fumó un pito, le pidió a Matt Evans (el guardaespaldas grandulón pa los mandados) que fuera escribiendo todo lo que él decía… jurando que de ahí salía la palabra divina, cosas maravillosas que alucinó y que luego podía olvidar. Cuando allanaron la casa de Evans tras su suicidio, nunca encontraron esos manuscritos.

¿Y cuál es la idea? Que cuando supe de estas acciones me hizo sentido saber que mi gusto por la retención, el guardado, el save as, no es sólo una tontera ociosa o pretenciosa. Claro, no soy Lennon ni Mc.Cartney, tampoco una artista que viva de su obra… o quizás sí pueda serlo.

Porque creo que sí, GUARDO. Guardo lo que escribo, guardo mis mails, guardo mis huellas a lo largo de la vida. Porque una vida puede ser una buena historia, o una mala historia o una comedia perna o una ópera. Porque siento que me desdoblo cuando leo algo antiguo y me veo y ya no soy yo, sino que la protagonista de algo.

Descontextualizado y contextualizado, en otro tiempo, se vuelve otra historia, otra acción artística, mails que tiraban mierda al viento tienen sentido uniendo las piezas clave. 

Los soportes están ahí, fotos, diarios de vida, cuadernos, mails, blogs. Cuando comenzó Twitter fue lo primero que pensé: mensajes cortos, microhistorias con personajes en arroba. Genial! Y por eso guardo mi timeline. En una hoja de word.

Releyendo ese micromundo, veo que mi Twitter tiene seasons igual que las series: nació el 2007 y tenía sólo dos personajes y el mundo. Twitter era un espacio solitario, sólo para unos pocos, y en esa época nos servía a los personajes (tamagochis) para entretenernos, exhibirse, voyerear y compartir. En la siguiente temporada, el 2008 siguió prácticamente igual, con algunos personajes nuevos y el ingreso de la ‘webmovil’, que me permitió hacer un verdadero reality de mi vida. Los personajes seguían siendo casi, los mismos.

Para season 2009, la cosa comenzó a mutar. Se unió más gente, más replies, más mentions y muchas veces el sarcasmo gratuito pasó a ser el sello de muchos. En vez de conversar, tiraban palos. Todos querían mostrarse inteligentes en 140 caracteres (no le pidamos peras al olmo). En esa época mi vida tenía más personajes, pero le respondía más a 4 o 5. 

Y todo está ahí… la vida, los detalles. Todos los recuerdos, malos y buenos.

Season 2010 simplemente para mí, casi no existe. Llevo más de 2 años en lo mismo, ya le perdí el gusto. Ahora más leo que tuiteo. Son muchas personas hablando, opinando, creyéndose importantes para el resto.

Pero lo sigo teniendo como única vía escape de algunos pensamientos, recolección de ideas, links de interés, sapeos varios, etc. Y por supuesto, la fotografía web de pedazos de mi vida (para guardar) :)

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